España – Centro Experimental Marino de Acuicultura

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El sector está dispuesto y preparado para poner en marcha el Centro Experimental Marino de Acuicultura

Durante la Asamblea General celebrada en Madrid por APROMAR el pasado martes, la patronal acuícola ha puesto de manifiesto su interés firme y decidido por poner en marcha el Centro Experimental Marino de Acuicultura (CEMA). Para ello, destinó una buena una parte del encuentro a argumentar el porqué de la necesidad de poner en marcha este modelo privado de investigación y desarrollo y qué beneficios puede aportar al sector.

A pesar que la investigación pública ha contribuido al desarrollo de la acuicultura en el amplio sentido, no es menos cierto que desde hace bastante tiempo el sector de la dorada y la lubina, las principales especies producidas en España y en el Mediterráneo, se sienten excluidas de la investigación que se viene desarrollando en los distintos centros experimentales públicos del país.

La desafección entre industria e investigación pública no es nueva. Ha sido un clásico en los debates de los últimos Congresos Nacionales de Acuicultura, lo será seguramente en el XV CNA que se celebrará en octubre en Huelva.

Gustavo Larrazábal lidera la puesta en marcha del CEMA

Gustavo Larrazábal, directivo de APROMAR y presidente de la Plataforma Tecnológica Europea de Innovación en Acuicultura (EATiP) está impulsando este nuevo proyecto de los productores. En su opinión, los proyectos deben estar liderados por los técnicos de las empresas, ya que hay que hacer algo para mejorar el enfoque de la investigación, «aunque contando con los investigadores».

Por ello abogó por «cambiar la dirección efectiva de los proyectos. Que los diseñen y dirijan los técnicos de nuestras empresas y no los investigadores. Nosotros seguiremos utilizando a los investigadores. A los mejores. A los mismos. No a otros. Y seguiremos colaborando con ellos», añadió.

Cuando esto no ha sido así «los resultados no han sido todo lo útiles para el desarrollo sectorial que deberían», y esto, señaló el empresario, ha producido que se haya «dilapidado mucho dinero». Como ejemplo en este sentido puso el proyecto Finefish, el cual fue idea del empresario y finalmente fue ejecutado por investigadores con resultados poco satisfactorios para la industria.

Lo que queremos, señaló Larrazábal es, «alinear los caballos» y «consensuar los esfuerzos».
Gustavo Larrazábal fue muy crítico con el sistema de adjudicación de los proyectos. Pues «no se toman en cuenta las necesidades empresariales. Lo deciden personas que no están en el mundo de la acuicultura real, las que produce pescado y mariscos y están en el mundo de la acuicultura de papel. Eso si que hay que cambiarlo».

Gustavo Larrazabal en APROMAR 2015

Gustavo Larrazabal en APROMAR 2015

Por ello defendió el papel de la EATIP, «que creó una Vision Estratégica y una Agenda de investigación e innovación consensuada entre todos. Pero para conseguir ese consenso la Comisión Europea con mucho criterio exige que la plataforma este liderada por la industria. Y es algo que considero logrado».

Ahora, a través del CEMA se abre una nueva vía para recuperar el tiempo perdido. Para ello, la idea es crear una entidad con personalidad jurídica propia, constituida por empresas, y con una estructura organizativa mínima.
Más adelante, la aspiración de este proyecto es llegar a ser capaz de contar con infraestructuras nuevas, no existentes y que permitan la experimentación a escala industrial con viveros flotantes destinados a la finalidad investigadora.

Para el resto de pruebas que puedan surgir, la idea es contar con las infraestructuras existentes, con ánimo integrador y contando con los mejores investigadores de cada área, según fue expuesto durante la presentación del proyecto.

Fuente: APROMAR

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