Alimentos Acuícolas en el Cultivo del Besugo

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El cultivo del besugo y la lubina comenzó a principios de los ochenta en el Mediterráneo, en un momento donde los conocimientos sobre las necesidades nutricionales de estas especies eran prácticamente inexistentes. En ese momento sólo se fabricaban alimentos peletizados en frío, con pocos ingredientes como el trigo, la harina y el aceite de pescado, la soja, así como una variedad de aceites vegetales y harinas de carne.

El origen proteico era principalmente de peces y animales, y los niveles de inclusión en las dietas eran muy altos, superior al 50 por ciento. El contenido de grasa era muy bajo, por debajo del 12 por ciento y el tema principal era formar un pellet que pudiese ser consumido por los peces. A medida que pasaban años, las tecnologías evolucionaron y de los alimentos peletizados en frío pasamos a la dietas peletizadas al vapor, y ya a mediado de los 90 comenzaron a producirse los alimentos extrusados, para darle vuelta la página en la historia de los alimentos para peces.

La introducción de los extrusores

Los extrusores aumentaron la flexibilidad en el número, el tipo y las cantidades de materias primas que los formuladores podrían utilizar. Al mismo tiempo, la nueva tecnología ofrecía una serie de opciones en las características físicas de los alimentos y mejoró la  digestibilidad de los ingredientes. Mientras tanto los académicos y los investigadores de las empresas trabajaban en las  necesidades nutricionales de las especies y de la industria estaba tratando continuamente de crear nuevas fórmulas.

Los extrusores fueron las herramientas para la evolución de los alimentos balanceados. A partir de la proteína bruta, los aminoácidos y los niveles de grasa, se pasó a los requerimientos de proteínas digeribles, requerimientos de  energía y de las dietas fijas pasamos a  dietas más flexibles. El remplazo de la harina y aceite de pescado  era prioridad para las empresas ya que el precio  comenzó a fluctuar considerablemente, poniendo en riesgo la producción de piensos y el costo.

En el año 2000 (hasta el 2013), la Unión Europea decidió prohibir las harinas de animales terrestres y le dio un giro a la  industria, que estaba luchando para encontrar el mejor remplazo de la harina de pescado, exclusivamente en la proteína vegetal y las fuentes de grasa. La necesidad de reducir la harina y el aceite de pescado, junto con la prohibición de la UE, provocó una serie de cambios en la formulación del alimento.

Muy pronto se descubrió que la tolerancia del besugo y la lubina a los ingredientes vegetales era impresionantemente alta, aunque inferior al de las especies de agua fría y  agua dulce como la trucha. A medida que los alimentos iban cambiando, la industria del besugo y la  lubina en el Mediterráneo siguió creciendo rápidamente, de unas pocas toneladas a principios de los años 80 a más de 300.000 toneladas, aumentando no sólo la carga de biomasa y la densidad de peces, sino también los problemas de salud.

Actualmente se utilizan niveles más altos de premezclas y aditivos para cubrir los diferentes tipos de problemas, como la salud del hígado y el intestino, la mejora del sistema inmune y las cuestiones de patología; todos los cuales son tipos de estrés, por lo que se debió aumentar la palatabilidad y digestibilidad de los alimentos. Hoy en día nos encontramos en una etapa en la que se debaten las dietas libres de harina de pescado y se prueban comercialmente en algunas especies carnívoras, lo que  parece ser el futuro inevitable de los alimentos acuícolas.

Alimento Besugo

En el mejor de los casos, el suministro de  harina y aceite de pescado se mantendrá estable en los próximos años, aunque la demanda será siempre mayor que la oferta y los precios tendrá que aumentar. Por su parte, la producción acuícola aumentará junto con la demanda de más alimentos acuícolas.

Desafíos de las materias primas y tendencias futuras en la formulación de alimentos para el besugo  y otras especies mediterráneas

El desarrollo de los alimentos para el besugo sigue un patrón similar al de las otras especies, con relativamente altas demandas de energía y proteína. Se buscan y evalúan las materias primas con alto contenido de como sustitutas de la harina de pescado u otras materias primas de gran valor nutritivo. Esta búsqueda de materias primas de alta calidad no ha pasado desapercibido.

El rápido crecimiento y el atractivo comercial del sector de la acuicultura han despertado un gran interés por los proveedores de materias primas. La demanda del sector acuícola de materias primas de alta calidad ha sido respondida con métodos de procesamiento de materias primas de avanzada

Las fuentes de proteína vegetal ahora se pueden obtener casi libres de factores anti-nutricionales, y los subproductos animales ahora se pueden procesar tan suave como la harina de pescado, lo que mejora la palatabilidad y digestibilidad de los nutrientes. Como consecuencia, los alimentos para el besugo contendrán menos harina de pescado y más  fuentes de proteínas alternativas, manteniendo al mismo tiempo el rendimiento que requiere el alimento.

Mientras que la escasez de harina de pescado se intensificará y los niveles de inclusión de la harina de pescado en los alimentos acuícolas tendrán que reducirse aún más, las perspectivas son positivas. Las demandas  del sector de la acuicultura no sólo han dado lugar a mejoras de las materias primas existentes – también ahora se comercializan nuevas materias primas para su aplicación en los alimentos para peces. Por ejemplo, las proteínas bacterianas, los extractos de algas y las harinas de insectos poseen un alto potencial para los alimentos acuícolas y se convertirán en ingredientes comunes en un futuro próximo

En comparación con la harina de pescado, el remplazo del aceite de pescado es más difícil. El alto contenido de ácidos grasos Ω-3 en el aceite de pescado rara vez se encuentra en otros aceites. Pero también aquí, el mercado necesita haber sido abordado por los proveedores inventivos que han desarrollado extracto de ácidos grasos Ω-3 para su aplicación en los alimentos para peces. Por lo tanto, los requisitos de los peces de  ácidos grasos EPA y DHA también se podrán abordar en las  futuras formulaciones de alimentos para peces.

La escasez de materias primas marinas se discute a menudo de manera negativa. Esta escasez es una realidad y los proveedores de materias primas, así como los productores de piensos están tomando las medidas necesarias para superar la escasez de harina y aceite de pescado. Reducir la dependencia de materias primas marinas, hereda un enorme potencial para todo el sector de la acuicultura, en particular, para los peces que demandan altos contenidos de  proteína y energía demandas como el besugo.

Dirección futura en el uso de la nutrición para mejorar el rendimiento y luchar contra las enfermedades y el estrés en el Besugo

Uno de los principales problemas que enfrenta la acuicultura mundial es la protección de la salud de las poblaciones de peces de cultivo, evitando o disminuyendo el estrés y la propagación de las enfermedades. El cultivo de los peces genera  parámetros de estrés, y estos provienen desde los  tratamientos físicos (manipulación, clasificación, vacunación, transporte) hasta los parámetros ambientales (temperatura, O2, CO2, pH, densidad de población, régimen de alimentación, luz, microorganismos, etc.).

La disminución de las situaciones de estrés en los peces podría hacerse mediante la previsión; sin embargo, las herramientas que están bien establecidos para otras especies, como la vacunación de los salmónidos, son todavía obstáculos en el cultivo del besugo y la  lubina debido a la disponibilidad limitada de vacunas, resistencia a los antimicrobianos, la limitada flexibilidad de la legislación, tecnología inmadura para aplicar las vacunas, así como cuestiones de gestión.

En situaciones de estrés, el sistema inmune desafiado requiere de apoyo para superar los efectos agudos y crónicos del estrés. Para asegurar un buen rendimiento de los peces se necesitan alimentos funcionales destinados a mejorar el sistema inmunológico y el metabolismo de los peces, a través de  los ingredientes activos incorporados.

Para el besugo y la lubina en el Mediterráneo, las elevadas temperaturas del agua, el limitado oxígeno y la presión de las bacterias o enfermedades virales, han provocado un aumento de la mortalidad y el rendimiento. Por lo tanto, la evaluación y la aplicación de los componentes activos en los alimentos funcionales juegan un papel clave en la actual y futura evaluación de la población – el pre-acondicionamiento del besugo y la lubina le hace frente a las diversas situaciones de estrés.

Los alimentos y el  manejo de la alimentación deben ir de la mano si queremos que la acuicultura del Besugo sea  sostenible

La sostenibilidad tiene dos facetas principales: el medio ambiente y el negocio. En el cultivo de peces, y en especial en las especies con altas exigencias en términos de proteína y energía, como el besugo, estas dos facetas son constantemente puestas a prueba.

El perfil de los ingredientes que se utilizan para el alimento del besugo cambia constantemente, en parte debido a la ley (restricciones históricas sobre el uso de los subproductos animales), y en parte debido  a la presión de los consumidores (alimentos orgánicos o ingredientes marinos procedentes de la pesca sostenible, etc.), sino también debido a la disponibilidad y las presiones económicas sobre los recursos, como el aceite o la harina de pescado. Estos cambios impacto sobre el rendimiento de los alimentos y obligan a las empresas a adaptar continuamente sus formas de introducir nuevas fórmulas.

Durante la última década hemos visto un aumento en los precios del alimento para el Besugo entre un 40-50%. Este aumento un fue acompañado por un aumento en los precios del besugo de cultivo. La sustitución de las materias primas marinas por fuentes vegetales ha tenido un impacto en el crecimiento y la resistencia a las enfermedades de esta especie, sobre todo en un sentido negativo, con menor crecimiento y mayor sensibilidad al estrés y a las enfermedades.

Hoy día  en el Mediterráneo, las empresas necesitan entre 1,8 y 2,2 kg de alimento para producir 1 kg de besugo de 400g. Esta relación tiene que bajar a valores más cercanos a 1,5 o menos, para que la industria sea viable tanto desde el punto de vista del medio ambiente como empresarial.

Para conseguirlo se necesita una mejor formación del personal, fundamentalmente de los encargados de alimentar a los peces y de la intensificación de la gestión del alimento, con un mejor uso de los datos de producción y el ajuste diario de los planes de alimentación según el comportamiento de los peces, las variables ambientales y las características nutricionales de los alimentos.

Debe haber una colaboración entre las compañías de alimentos acuícolas y los productores  para poder lograr el mejor resultado posible en la  producción del besugo, para beneficio de todos. Los productores continúan optimizando la producción y la gestión de la producción, mientras que las compañías de alimentos para peces desarrollan aún mejores resultados en rendimiento de los alimentos.

Aller Aqua tiene más de 50 años de experiencia en la producción de alimentos para peces, y es uno de los productores más experimentados del mundo. Hoy día,  Aller Aqua cuenta con fábricas en Dinamarca, Polonia, Alemania y Egipto, y exporta a más de 70 países en todo el mundo.

La empresa cuenta con una amplia gama de productos para  30 especies de peces. Con el propio desarrollo profesional y la investigación del Centro Aller Aqua en Alemania, se trabaja  consistentemente en la optimización, desarrollo y documentación de los efectos de sus productos.

AutoresDiogo Thomaz,  Stella Adamidou, Dr. Florian Nagel & Dr Hanno Slawski – Grupo Aller Aqua

Fuente: International Aquafeed

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