Necesidades de nutrientes – concepto exclusivo.

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En un contexto de fuerte competencia y bajos márgenes de ganancia, los productores de alimentos acuícolas  están obligados a formular con márgenes nutricionales muy limitados«especificaciones» con el fin de minimizar los costos del alimento. La disminución de las especificaciones para ciertos nutrientes (por ejemplo, la lisina, la metionina, el DHA, y el fósforo) puede reducir significativamente el costo de los alimentos.

Sin embargo, al mismo tiempo, los fabricantes de alimentos deben asegurarse de que sus alimentos le brinden a los animales un alto crecimiento, eficiencia de alimentación, salud y calidad. En consecuencia, la formulación de alimentos acuícolas rentables  puede ser un acto de equilibrio muy delicado que requiere de información exacta y precisa sobre el valor nutritivo de los ingredientes de alimentos (un tema que ha sido el centro de algunas de mis columnas anteriores) y sobre los requerimientos nutricionales de los animales.

En las últimas seis  décadas se han invertido Importantes esfuerzos en la definición de los requerimientos nutricionales de numerosas especies de peces y crustáceos, por lo que cada año hay un mayor conocimiento al respecto. De manera periódica se realizan  revisiones de las literaturas, así como recomendaciones nutricionales a través de los diferentes grupos de investigadores o del comité de expertos.

No confiar ciegamente en las estimaciones publicadas

Los relativamente nuevos NRC (2011) Requisitos «nutricionales» de Peces y Camarones y otros documentos de referencia le están proporcionando a los fabricantes de alimentos balanceados una buena base para la formulación de alimentos que cumplan con los requisitos de alimentación de muchas de las especies acuícolas de importancia comercial. Sin embargo, a través de diversas discusiones con los diferentes actores de la industria de alimentos acuícolas me he dado cuenta de que estas estimaciones de los requerimientos a menudo se toman por su valor nominal y / o son mal interpretados.

Creo que no debemos confiar ciegamente en las estimaciones publicadas sobre las necesidades de nutrientes, incluso debemos dudar de aquellos documentos escritos por personal altamente autorizado. Los formuladores de alimentos deberán indagar  en la literatura de investigación primaria, para obtener los datos reales y desarrollar su propia opinión. Los fabricantes de alimentos también deben centrarse en sus propios esfuerzos de I+D para verificar la adecuación e idoneidad de sus  especificaciones nutricionales.

Exigencia nutricional no inamovible

Los estimados de las necesidades se derivan generalmente de estudios con peces jóvenes alimentados con dietas que contienen ingredientes purificados y definidos químicamente que son altamente digeribles y, en general, representan las concentraciones de nutrientes mínimos requeridos para maximizar el rendimiento de estos animales jóvenes en condiciones de laboratorio. Mientras que este tipo de enfoque y definición de “requisito” pueda sonar relativamente simple y directo, la realidad es mucho más complicada.

Pueden existir diferencias significativas en las condiciones experimentales (composición de la dieta, diseño experimental, la duración del estudio, cepas de peces y etapas de vida), en los parámetros medidos (aumento de peso, ganancia de proteína, actividad enzimática, reservas corporales, cambios histológicos), en el rendimiento alcanzado (tasa de crecimiento, eficiencia alimenticia), y en los métodos de análisis de los resultados para estudios  “similares”.

En consecuencia, algunos ‘estimados’ muy diferentes de los requerimientos se pueden derivar a partir de estudios similares. Por otra parte, el mismo conjunto de datos (por ejemplo, datos de un solo estudio) también puede interpretarse de muy diversas maneras a través del uso de diferentes modelos matemáticos para analizar los datos o simplemente poner más énfasis en los diferentes parámetros (reservas corporales vs ganancia de peso vs actividad enzimática). Definir el valor de un requerimiento nutricional no es algo sencillo.

Hay que reconocer que las estimaciones publicadas de las necesidades de nutrientes se derivan de un consenso entre “expertos” y son por lo tanto producto de la opinión  y no una verdad incuestionable. También hay que reconocer que las necesidades son probablemente blancos móviles y que el verdadero valor “único” y “verdadero” es probablemente una ilusión.

Sin embargo, la forma en que evolucionan las necesidades con los cambios en la genética, el peso, la tasa de crecimiento o conversión alimenticia obtenida, o el estado de salud del animal es algo que, en mi humilde opinión, no ha sido estudiado adecuadamente en las especies acuícolas

Creo firmemente que el modo de expresión de las necesidades es un tema al que no se le ha prestado suficiente atención. Existen numerosas opiniones divergentes con respecto a los modos apropiados de expresión de los requerimientos de nutrientes  esenciales. El caso de los aminoácidos esenciales (EAA) para cuales se utilizan diferentes modos de expresión, a menudo es intercambiable, en la literatura.

Estos modos de expresión diferentes se basan en diferentes suposiciones (a menudo diametralmente opuestas). En la práctica, el uso de diferentes modos de expresión de los requerimientos de EAA  a menudo puede resultar en recomendaciones nutricionales dramáticamente diferentes.

Los niveles de EAA individuales considerados adecuados, puedes ser muy diferente en función del modo de expresión adoptado y la composición de la dieta formulada. Este es un problema importante ya que los alimentos para una especie dada se formulan con diferentes proteínas, lípidos, almidón, y niveles de energía digestible. La causa principal de estos puntos de vista en conflicto es nuestra limitada comprensión de cómo los factores endógenos y dietéticos afectan la utilización de EAA y las necesidades de los peces.

Por último, los requisitos de los valores biológicos son un tanto ideales, por lo que es importante tener en cuenta un margen de seguridad razonable para contar con una digestibilidad potencialmente menor o una biodisponibilidad de nutrientes en ingredientes prácticos, por las pérdidas de nutrientes durante la fabricación y el almacenamiento del alimento, y para cambios potenciales ”en las necesidades de nutrientes impuesta por varios factores ambientales o endógenos. Lo que representa un margen razonable de seguridad es algo nuevo e interesante para el debate.

No hay demasiado énfasis en las especies de importancia comercial

La nutrición acuícola es un campo dinámico de investigación. Sin embargo, el número de especies de peces y crustáceos estudiados es asombrosa, lo cual conduce a la dilución de los esfuerzos de investigación. A nivel mundial, existe la necesidad de mejoras significativas en los estudios nutricionales y en el alcance y la calidad de los esfuerzos experimentales invertidos en la definición de las necesidades de nutrientes esenciales de las especies de importancia comercial.

 Sería recomendable centrarse cada vez más los esfuerzos de investigación sobre las  15 o más especies de peces y crustáceos (las carpas chinas, las principales carpas indias, la  tilapia del Nilo, el bagre Pangasid, el salmón del Atlántico, el camarón de pata blanca del Pacífico, etc.) que representan la mayor parte de la producción  de peces de cultivo a nivel mundial.

¿Algún comentario? ¿Están de acuerdo o no? ¿Alguna sugerencia para próximos temas?

Pueden contactarme a dbureau@uoguelph.ca

Autor: Dominique P Bureau. Miembro del panel Editorial de IAF

Fuente: International Aquafeed

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